Màgic Andreu: 70 años de maestría

El próximo miércoles se cumplirán 70 años del nacimiento en Barcelona de uno de los nombres propios de la magia en nuestro país. Y nunca mejor dicho, ya que bien pronto Francesc Andreu Sabadell dejaría a un lado su nombre real para pasar a ser conocido por su alter ego artístico, tan sencillo como efectivo, un buen gancho sinónimo de espectáculo y profesionalidad, en un ejemplo perfecto de lo que hoy los entendidos llaman branding comercial… Ahora bien, el gran activo de Màgic Andreu, y el principal motivo por el que se convirtió en uno de nuestros grandes y prácticamente en el “mago nacional” de Cataluña, no fue una idea grandilocuente del mundo del ilusionismo ni la visión de negocio, sino el trato directo con el público y, sobre todo, el sentido del humor. Un recurso que introduciría a la perfección en sus actuaciones y que lo distinguiría en un momento en el que los magos acostumbraban a jugar la carta del misterio y la inaccesibilidad.

¡El humor como instrumento: pura magia!

Hablando de cartas, Andreu precisamente se destacaría en esta rama del espectáculo, con la cartomagia y los trucos close-up como uno de sus principales recursos. Sin embargo, el descubrimiento de la magia le llegaría a una edad ya bastante avanzada, hacia los 30 años. Muy pocos adivinaríais a qué se dedicaba hasta entonces… ¡Francesc Andreu era cuidador de perros! En uno de sus paseos con los canes, un amigo le mostró un truco, y así nació su pasión por este mundo. Nuestro protagonista empezaría actuando en un restaurante a cambio de propinas, pero pronto se trasladaría a la Rambla de Barcelona para curtirse en el espectáculo de la calle (y donde trabaría amistad con otros genios del espectáculo, los mimos del Tricicle). Aunque en un principio su manera de actuar era bastante convencional, un incidente fortuito por el que tumbó todo su material en el escenario le hizo ver que el humor, una característica inherente a su personalidad, podía ser el catalizador perfecto para captivar al público. Estamos hablando de finales de los años setenta, y poco a poco Andreu se iría haciendo un nombre gracias a sus apariciones en programas de televisión. En 1988 crea su propia productora y en 1990 estrena, en el canal catalán de TVE, La màgia màgica del Màgic Andreu, un programa completo de una hora que combinaba los trucos con entrevistas a personajes famosos, y cuya fórmula repetiría en TV3 con Això és massa, en pleno prime time y con invitados tan relevantes como Charlton Heston o Pasqual Maragall. Sería la confirmación definitiva de su talento como showman y comunicador. Màgic Andreu ya era todo un referente del ilusionismo en España.

Andreu, siempre cómodo ante las cámaras

Sin embargo, no podemos terminar sin destacar su vertiente solidaria, con colaboraciones constantes en hospitales infantiles y proyectos propios como la iniciativa Nepal is Magic. De hecho, Andreu incluso ha impartido clases en la Universidad Politécnica de Catalunya sobre “el ilusionismo como técnica de comunicación”.

En definitiva: un auténtico maestro. Una leyenda viva. ¡Felicidades, Màgic!